El presidente Donald Trump anunció un incremento en los aranceles sobre las importaciones surcoreanas relacionadas con automóviles, madera y productos farmacéuticos del 15% al 25%, criticando duramente a la legislatura del aliado asiático por no promulgar un acuerdo comercial con Washington. «La Legislatura de Corea del Sur no está cumpliendo con su acuerdo con Estados Unidos», escribió Trump en redes sociales, intensificando la presión sobre Seúl en materia de política comercial.
La reacción del mercado surcoreano fue inmediata: el índice KOSPI cayó 0,7% en operaciones tempranas del martes, mientras que el won se debilitó 0,5% frente al dólar tras alcanzar un máximo de casi un mes el lunes. No quedó inmediatamente claro cuándo entraría en vigor el aumento arancelario ni qué desencadenó específicamente la directiva presidencial, generando incertidumbre adicional entre los operadores del mercado y las empresas exportadoras.
Las exportaciones de Corea del Sur alcanzaron un récord de US$709.400 millones en 2025, subiendo 3,8% desde 2024, mientras que los envíos con destino a Estados Unidos totalizaron US$122.900 millones, cayendo 3,8% pero manteniéndose como segundo mayor mercado tras China. Las exportaciones automotrices a Estados Unidos alcanzaron US$30.200 millones, representando el 25% del total de envíos estadounidenses, el mayor de cualquier sector surcoreano pero con caída del 13,2% desde 2024. Un aumento en las tasas arancelarias golpearía particularmente duro a las automotrices Hyundai Motor y su afiliada Kia, dadas sus exportaciones significativas a Estados Unidos, con acciones cayendo 3,5% y 4,8% respectivamente. Esta escalada proteccionista refuerza el patrón de la Administración Trump de utilizar aranceles como herramienta de presión diplomática y comercial.

