La balanza comercial energética cerró 2025 con un superávit histórico de USD 7.815 millones, de acuerdo con el ICA del INDEC, explicado por exportaciones de Combustibles y Energía por USD 11.086 millones (+14,1% interanual) y una fuerte contracción de las importaciones del sector (-18% interanual), que totalizaron USD 3.271 millones. El desempeño exportador se sostuvo en un aumento de 28,5% en las cantidades despachadas, que más que compensó una caída de 11,2% en los precios internacionales.
Este resultado refleja el rol central de los mayores volúmenes provenientes del desarrollo no convencional de Vaca Muerta, que ha permitido transformar la matriz energética argentina. El sector energético representó el 12,7% de las exportaciones argentinas del año, en un contexto en el que las ventas externas totales alcanzaron USD 87.077 millones.
En diciembre, el superávit comercial fue de USD 1.892 millones, aunque con un deterioro de 0,9% en los términos del intercambio. Este resultado consolida el giro estructural del sector hidrocarburífero, apalancado en mayor capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina, que permitió sustituir importaciones y fortalecer el aporte de divisas a la economía argentina. El desarrollo energético se posiciona como uno de los pilares del ingreso de divisas del país.

