La producción de petróleo en Argentina alcanzó en diciembre de 2025 un máximo histórico de 860.255 barriles diarios, superando los récords previos de octubre y noviembre y marcando un quiebre luego de 27 años. Este hito representa un cambio estructural en la matriz productiva petrolera del país, apoyado en la expansión del transporte y en los rendimientos de los desarrollos no convencionales.
El impulso volvió a estar concentrado en la Cuenca Neuquina, con la provincia de Neuquén perforando por primera vez el umbral de los 600.000 barriles diarios y promediando 601.273 bbl/d en el mes, muy por encima del registro de noviembre. El desempeño de Neuquén reflejó de manera directa el avance de Vaca Muerta, que cerró 2025 en máximos históricos y explicó cerca del 70% de la producción nacional. En apenas un mes, la provincia sumó más de 11.000 barriles diarios, consolidando una curva ascendente sostenida en los últimos dos años, incluso en un contexto de precios internacionales más ajustados.
Este nuevo récord no solo tiene impacto productivo, sino que fortalece las perspectivas de exportación de crudo, mejora el ingreso de divisas y vuelve a poner en foco la relevancia estratégica de las obras de transporte para evitar cuellos de botella en 2026. La consolidación de Vaca Muerta como eje central de la producción nacional demuestra la capacidad del sector energético argentino para sostener una expansión sostenida pese a los desafíos del mercado global de hidrocarburos.

