Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense continuaron su trayectoria alcista en el tramo largo de la curva. La tasa a 10 años subió 7 puntos básicos y se ubicó en 4,29%, en un movimiento impulsado por el aumento en la tasa a 40 años de los bonos del gobierno japonés (JGBs). Este incremento se produjo después de que la primera ministra japonesa Sanae Takaichi anunciara elecciones generales anticipadas y prometiera suspender por dos años el impuesto del 8% aplicado a los alimentos.
En contraste, el rendimiento a 2 años permaneció sin cambios en 3,59%, lo que dejó un spread entre ambos plazos de 69 puntos básicos. Esta ampliación de la curva refleja expectativas divergentes entre las tasas de corto y largo plazo, con el extremo largo respondiendo a factores globales y preocupaciones sobre la inflación de largo plazo.
El comportamiento de los Treasuries tiene implicaciones directas para los mercados globales, ya que estos bonos funcionan como referencia para la valoración de activos de riesgo a nivel mundial. La subasta de bonos del Tesoro a 20 años programada para hoy será un evento clave para medir la demanda de los inversores por deuda estadounidense de largo plazo en el contexto actual de rendimientos elevados. Una demanda débil podría presionar aún más al alza las tasas, afectando las condiciones financieras globales.

