El precio del oro avanzó 1,8% y finalizó en USD 4.677 por onza, marcando un nuevo máximo histórico, impulsado por una mayor demanda de activos refugio luego del anuncio de nuevos aranceles de Estados Unidos sobre países europeos. La medida contempla un arancel del 10% para bienes importados desde ocho países de Europa a partir del 1 de febrero, con la opción de incrementarlo hasta 25% en junio si no se concreta la adquisición total de Groenlandia.
Este contexto de incertidumbre geopolítica y tensiones comerciales también favoreció un fuerte incremento en la plata, que se disparó 5,0% hasta USD 94,4 por onza, estableciendo un nuevo récord histórico. El rally en los metales preciosos refleja la preferencia de los inversores por activos considerados refugios de valor ante la creciente volatilidad en los mercados tradicionales y las amenazas de una guerra comercial entre Estados Unidos y Europa.
Por su parte, el cobre registró una suba del 1,3% y alcanzó un valor de USD 5,9 por libra, beneficiándose tanto de la dinámica general de los commodities como de expectativas sobre la demanda industrial. El comportamiento de los metales preciosos contrasta con el del petróleo crudo WTI, que se sostuvo en torno a los USD 59,4 por barril luego de acumular cuatro semanas consecutivas de avances, operando con menor tensión inmediata respecto a Irán aunque persistieron advertencias sobre eventuales nuevas sanciones. Los metales preciosos continúan funcionando como cobertura ante la volatilidad global y las tensiones comerciales que amenazan con impactar el crecimiento económico mundial.

