El índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró en diciembre un aumento mensual del 2,4%, explicado por subas del 2,4% en los productos nacionales y del 1,7% en los importados, según datos del INDEC. Este incremento refleja presiones concentradas en sectores clave de la economía argentina, particularmente en energía, alimentos y sectores vinculados a la actividad primaria e industrial.
Dentro de los bienes de origen local, las mayores incidencias positivas provinieron de Productos refinados del petróleo (0,70 puntos porcentuales), Alimentos y bebidas (0,38 p.p.), Petróleo crudo y gas (0,24 p.p.), Vehículos automotores, carrocerías y repuestos (0,23 p.p.) y Productos agropecuarios (0,21 p.p.). Esta composición señala que los aumentos de precios se concentraron en insumos básicos de la economía, lo que podría trasladarse eventualmente a los precios finales al consumidor.
En paralelo, el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) mostró un avance del 2,2% mensual, con incrementos del 2,2% en productos nacionales y del 1,8% en importados. A su vez, el índice de precios básicos del productor (IPP) aumentó 2,4% en diciembre, impulsado por una suba del 2,8% en productos primarios y del 2,3% en productos manufacturados y energía eléctrica, señalando que las presiones de costos continúan presentes a lo largo de la cadena productiva. Estos indicadores sugieren que los productores enfrentan incrementos sostenidos en sus estructuras de costos, lo que representa un desafío para la convergencia inflacionaria.

