La utilización de la capacidad instalada en la industria argentina se ubicó en 57,7% en noviembre de 2025, por debajo del 62,3% registrado en igual mes de 2024, reflejando un deterioro interanual en el nivel de uso del aparato productivo. Los sectores que operaron por encima del promedio general fueron refinación de petróleo (86,5%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (71,2%), alimentos y bebidas (64,2%), minerales no metálicos (58,2%) y sustancias y productos químicos (57,8%).
Entre los sectores con peor desempeño interanual se destaca la metalmecánica excepto automotores, con una utilización de 39,9% frente al 50,0% de noviembre de 2024, afectada por una fuerte caída en la fabricación de aparatos de uso doméstico. La industria automotriz también exhibió una contracción relevante, con una utilización de 46,3% (64,7% un año atrás), en línea con una menor producción de unidades. Este retroceso refleja la debilidad de la demanda interna y las dificultades competitivas del sector.
Alimentos y bebidas, textiles, caucho y plástico mostraron retrocesos interanuales, asociados a menores volúmenes de producción y ventas en un contexto de menor demanda local y mayor competencia de productos importados. La caída en la capacidad instalada evidencia los desafíos estructurales que enfrenta el sector industrial argentino, incluyendo restricciones en el acceso al financiamiento, costos de producción elevados y un entorno macroeconómico que limita la expansión de la actividad manufacturera. Estos datos se alinean con la contracción económica general observada en el último trimestre de 2024.

