El cobre volvió a posicionarse como eje central del complejo minero global, con precios que superaron los 13.000 dólares por tonelada en la LME y niveles superiores a 6 dólares por libra en COMEX. El movimiento refleja una combinación de factores estructurales: suba cercana al 40% interanual en 2025, expectativas de escasez persistente y una demanda asociada a transición energética, electrificación, inteligencia artificial y centros de datos.
En este contexto, Argentina aparece como uno de los países con mayor potencial sin desarrollar, concentrando múltiples proyectos de cobre de escala global. El RIGI ya canalizó iniciativas relevantes en minería, con anuncios por 25.000 millones de dólares y diez proyectos ingresados, de los cuales tres corresponden al cobre. El precio emerge como señal económica clave que reordena decisiones de inversión en un sector intensivo en capital y altamente sensible al ciclo de commodities.
Entre los proyectos destacados se encuentran Los Azules, Vicuña (Josemaría y Filo del Sol), Taca Taca, Altar, San Jorge, MARA y El Pachón, que con precios sostenidos mejoran sustancialmente sus indicadores económicos y refuerzan el atractivo del sector como fuente de inversión y divisas de largo plazo. La combinación de precios elevados, marco regulatorio favorable a través del RIGI, y la creciente demanda global por cobre vinculada a la transición energética y la revolución tecnológica, posiciona a Argentina como un actor relevante en el mercado minero internacional.

