El Gobierno argentino formalizó el inicio del proceso de privatización del 50% de Citelec, sociedad controlante de Transener, mediante la Resolución 2090/2025 del Ministerio de Economía. La participación a vender pertenece a Enarsa y el proceso se estructurará a través de un Concurso Público Nacional e Internacional, cuyo pliego será publicado en Contrat.Ar. La operación apunta a recaudar más de 200 millones de dólares, en un contexto donde la valuación bursátil de Transener supera los 800 millones de dólares y la tasación oficial del paquete accionario se fijó en 205 millones de dólares.
La licitación excluye de manera expresa a empresas controladas por Estados nacionales o provinciales y exige a los oferentes acreditar un patrimonio equivalente al valor accionario de la compañía. Un aspecto central del proceso fue el acuerdo previo con Pampa Energía, titular del otro 50% de Citelec, que implicó la cesión recíproca de los derechos de ROFR y Tag Along, eliminando restricciones que hubieran limitado la competencia. La estructura accionaria se completa con un 20% en manos de ANSES y un 28% de capital flotante.
El pliego incorpora cláusulas anti-especulación que penalizan una eventual reventa dentro de los primeros dos años, buscando garantizar el compromiso de largo plazo de los inversores. Dada la relevancia estratégica de Transener —operadora de casi 12.400 kilómetros de líneas de alta tensión, más la red de Transba— el éxito de la privatización quedará condicionado tanto por el clima financiero de marzo como por la resolución previa de los vencimientos de deuda soberana de enero, factores clave para el apetito inversor en activos argentinos.

