Estados Unidos reportó una mejora significativa en su déficit comercial durante septiembre, registrando un saldo negativo de USD 52.800 millones, lo que representa una reducción notable respecto al déficit de USD 59.300 millones anotado en agosto. Este resultado fue significativamente mejor de lo que esperaba el consenso del mercado, cuya previsión se ubicaba en un déficit de USD 63.300 millones.
La mejora en el balance comercial se explica por el desempeño diferencial de los flujos de comercio exterior. Las exportaciones en septiembre registraron un aumento del 3% mensual, impulsadas por mayores ventas de bienes manufacturados y servicios al exterior. Por su parte, las importaciones también crecieron, pero a un ritmo mucho menor, con un alza del 0,6% mensual, reflejando una moderación en la demanda interna de productos importados.
Este comportamiento del comercio exterior tiene implicaciones relevantes para el crecimiento económico del cuarto trimestre, ya que una reducción del déficit comercial contribuye positivamente al PIB en la metodología de cuentas nacionales. La brecha comercial continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades económicas estadounidenses, particularmente en el contexto de debates sobre política comercial y aranceles que han ganado prominencia en el discurso político reciente.

