Los futuros de los tres principales índices bursátiles estadounidenses operaban casi sin cambios antes de que una falla técnica en el Chicago Mercantile Exchange interrumpiera la operatoria durante la jornada de Black Friday. El inconveniente técnico se originó por problemas en el sistema de refrigeración de un centro de datos en el área de Chicago, afectando la continuidad de las operaciones en uno de los mercados de derivados más importantes del mundo.
Los inversores retornaban del feriado de Thanksgiving a una sesión característicamente más corta, donde los volúmenes de negociación suelen ubicarse muy por debajo del promedio. La falla técnica en el CME podría acentuar esta situación, agregando potencial volatilidad a una jornada que de por sí presenta menor liquidez y participación en el mercado.
En el balance de noviembre, el S&P 500 retrocede 0.4%, encaminándose a su primera caída mensual desde abril. El Dow Jones acumula una baja del 0.3%, mientras que el Nasdaq cede más del 2%, cortando una racha de siete meses consecutivos al alza. Este retroceso del índice tecnológico se produce en medio de preocupaciones iniciales por valuaciones excesivas en el sector de Inteligencia Artificial, que había liderado el rally bursátil durante gran parte del año.

