Amazon Web Services (AWS) anunció una inversión de hasta USD 50.000 millones para expandir su infraestructura de inteligencia artificial y supercómputo destinada a agencias del gobierno estadounidense, en uno de los mayores compromisos de la industria cloud hacia el sector público. El plan, cuya implementación comenzará en 2026, añadirá 1,3 gigavatios de capacidad dedicada en las regiones AWS Top Secret, AWS Secret y AWS GovCloud.
La expansión se realizará a través de centros de datos equipados con hardware avanzado para IA generativa y cómputo de alto rendimiento. Con más de 11.000 agencias públicas como clientes, AWS busca acelerar la adopción de inteligencia artificial en entornos gubernamentales ofreciendo servicios como SageMaker, Bedrock y modelos como Amazon Nova y Anthropic Claude, tradicionalmente limitados por requisitos de seguridad y capacidad operativa.
La iniciativa llega en un momento de presión competitiva creciente en el mercado cloud: aunque Amazon mantiene el liderazgo, enfrenta avances significativos de Google en el segmento de IA y un renovado impulso de Oracle en infraestructura gubernamental. Analistas del sector destacan que los compromisos multibillonarios en datacenters se han vuelto estratégicos ante la carrera tecnológica con China y la explosión de demanda de cómputo para entrenar modelos cada vez más grandes. Microsoft, Google y OpenAI también están desplegando inversiones masivas para asegurar capacidad. Para Washington, el proyecto promete menores costos, mayor soberanía tecnológica y acceso a capacidades de IA personalizadas, en un contexto donde Estados Unidos busca reforzar su liderazgo global en inteligencia artificial frente a potencias competidoras.

