Las carnes explican dos tercios del incremento mientras consultoras proyectan IPC general de 2,4% para noviembre
Los precios de alimentos y bebidas en Argentina aceleraron su ritmo en las primeras semanas de noviembre, registrando un aumento semanal de 1,8% según relevamientos de alta frecuencia, equivalente a un avance de 1,4 puntos porcentuales respecto a la semana anterior. El incremento acumulado en apenas dos semanas alcanzó el 2,1%, poniendo en entredicho la continuidad del proceso de moderación inflacionaria observado en el tercer trimestre.
Dos tercios del incremento se atribuyen al fuerte repunte de carnes, una categoría de alto peso en el índice de precios al consumidor. Sin embargo, más del 80% de los productos monitoreados no había cambiado de precio, lo que sugiere un movimiento concentrado en pocas categorías específicas. Este comportamiento diferencial indica que el impulso inflacionario no responde a una dinámica generalizada de precios, sino a factores puntuales del sector cárnico.
Las consultoras privadas proyectan para noviembre una inflación general cercana a 2,4%, superior al registro de octubre. Esta aceleración se explicaría en parte por el traslado del aumento mayorista de carnes al consumidor final y por incrementos en precios regulados. El escenario plantea interrogantes sobre la trayectoria de la inflación en el corto plazo, en un contexto donde el gobierno ha mantenido el ancla fiscal como prioridad pero enfrenta presiones sobre precios específicos de la canasta básica.

