El petróleo WTI subió 0,5% hasta USD 60 por barril, en una jornada marcada por la expectativa de los próximos informes de la OPEP y la AIE. Los precios continúan bajo presión ante el posible exceso de oferta global, impulsado por el aumento de producción de la OPEP+, Estados Unidos y otros productores en el mercado internacional.
Las sanciones estadounidenses a compañías rusas están generando un reordenamiento significativo en los flujos comerciales de crudo. Como consecuencia, China e India están llevando adelante un proceso de diversificación de sus proveedores de petróleo, reduciendo su dependencia del crudo ruso y buscando fuentes alternativas de suministro en Medio Oriente, África y América Latina.
Este cambio en los patrones comerciales tiene implicaciones importantes para la geopolítica energética mundial. La reconfiguración de las rutas de suministro y las relaciones comerciales en el sector petrolero refleja cómo las tensiones geopolíticas continúan moldeando los mercados de commodities. Mientras tanto, el mercado permanece atento a las decisiones de producción de la OPEP+ y a la evolución de la demanda global, en un contexto donde el equilibrio entre oferta y demanda sigue siendo frágil y susceptible a shocks tanto políticos como económicos.

